Ante la llegada de la temporada de bajas temperaturas, las autoridades sanitarias de San Luis Potosí intensifican las acciones de prevención mediante la aplicación de vacunas contra COVID-19 e influenza, con especial atención en los sectores de la población que presentan mayor riesgo de desarrollar complicaciones respiratorias. La campaña de vacunación invernal 2026-2027 contempla la participación de las distintas instituciones del sector salud, con el propósito de ampliar la cobertura y facilitar el acceso a los biológicos en las cuatro regiones del estado. La estrategia busca reducir los contagios, prevenir hospitalizaciones y disminuir la posibilidad de que las enfermedades respiratorias evolucionen hacia cuadros graves. Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para revisar sus esquemas de vacunación y acudir a las unidades médicas correspondientes. La prevención cobra especial importancia durante los meses de frío, cuando aumenta la circulación de diversos virus que afectan principalmente a personas con condiciones de salud vulnerables.
Entre los principales grupos prioritarios se encuentran las niñas y niños de seis a 59 meses de edad, las personas adultas mayores de 60 años, mujeres embarazadas, personal de salud y ciudadanos que viven con enfermedades crónicas o padecimientos que pueden incrementar el riesgo de complicaciones. Dentro de estos últimos se consideran personas con diabetes, hipertensión, obesidad y enfermedades cardiovasculares o respiratorias, entre otras condiciones. La vacunación permite fortalecer la protección de estos sectores y reducir las consecuencias que pueden presentarse ante una infección. Las autoridades sanitarias también destacan la importancia de que quienes tienen enfermedades preexistentes mantengan actualizados sus esquemas de inmunización, debido a que pueden presentar mayores complicaciones cuando contraen padecimientos respiratorios. Por ello, se recomienda consultar con el personal médico qué vacunas corresponden de acuerdo con la edad, los antecedentes de vacunación y las condiciones particulares de cada persona.
Para la temporada invernal, San Luis Potosí contempla la aplicación de aproximadamente 800 mil dosis contra la influenza y 500 mil contra COVID-19, como parte de una estrategia que también incluye otros biológicos para prevenir enfermedades. La campaña estatal contempla acciones hasta el 2 de abril de 2027, con la participación de las instituciones que integran el sector salud. A nivel nacional, la estrategia también incorpora vacunas contra neumococo y virus sincicial respiratorio, esta última dirigida a mujeres embarazadas que se encuentren entre las semanas 32 y 36 de gestación. La aplicación de cada biológico dependerá de los criterios establecidos para los diferentes grupos de población. Las autoridades buscan aprovechar esta jornada para fortalecer la protección de las familias y evitar que las enfermedades propias de la temporada ocasionen afectaciones mayores. La disponibilidad de vacunas en las unidades médicas representa una oportunidad para que la población complete sus esquemas y reciba la protección correspondiente.
En San Luis Potosí, los servicios de vacunación estarán disponibles en los Centros de Salud y en las diferentes instituciones públicas que participan en la campaña. Además, se contempla el apoyo del programa Visitando Corazones, mediante el cual personal sanitario realiza recorridos domiciliarios para acercar los servicios médicos a personas que tienen dificultades para trasladarse. Estas visitas permiten identificar a quienes necesitan vacunas contra COVID-19 e influenza, además de revisar otros esquemas pendientes de acuerdo con las necesidades de cada paciente. El objetivo es ampliar la cobertura, especialmente entre adultos mayores, personas con discapacidad y ciudadanos que viven con enfermedades que dificultan su movilidad. Este mecanismo también contribuye a que las familias reciban orientación sobre las medidas preventivas que deben mantener durante los meses de bajas temperaturas. De esta manera, las acciones de inmunización no se limitan a los módulos de atención, sino que buscan llegar directamente a los hogares de quienes requieren mayor acompañamiento.
Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social también llamó a la población potosina a fortalecer las medidas de prevención durante la temporada invernal. El coordinador auxiliar médico de Salud Pública del IMSS en San Luis Potosí, Leonardo Solano Campos, destacó que la vacunación contribuye a reducir el riesgo de complicaciones, hospitalizaciones y cuadros graves asociados con enfermedades respiratorias. Además de mantener actualizados los esquemas de inmunización, recomendó evitar cambios bruscos de temperatura, utilizar ropa adecuada para protegerse del frío y reducir la exposición a corrientes de aire. También señaló la importancia de mantener una alimentación adecuada y adoptar hábitos que contribuyan al cuidado de la salud. Estas recomendaciones adquieren relevancia para las personas mayores, los menores de edad y quienes presentan enfermedades crónicas. Las instituciones sanitarias coinciden en que la prevención requiere tanto de la vacunación como de la adopción de medidas cotidianas que ayuden a disminuir los riesgos de contagio.
La campaña de vacunación invernal representa una de las principales acciones de salud pública para proteger a la población potosina durante los meses de mayor circulación de enfermedades respiratorias. La participación de las familias será fundamental para alcanzar una mayor cobertura, especialmente entre quienes forman parte de los grupos prioritarios y necesitan mantener actualizada su protección. Las autoridades reiteraron la invitación a acudir a los centros médicos y solicitar información sobre las vacunas disponibles, así como sobre los requisitos correspondientes para cada grupo de edad y condición de salud. Las dosis son gratuitas en las instituciones públicas y pueden localizarse los puntos de atención mediante el portal oficial dondemevacuno.salud.gob.mx o a través de la línea telefónica 079. Con estas acciones, San Luis Potosí busca reducir los efectos de las enfermedades respiratorias durante el invierno y fortalecer la protección de niñas, niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con padecimientos crónicos.


