El centro penitenciario femenil de Tancanhuitz se encuentra a la espera de una resolución para obtener la acreditación de la Asociación de Correccionales Americanas (ACA), luego de concluir las inspecciones correspondientes. De acuerdo con la información proporcionada por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de San Luis Potosí, el establecimiento cumplió con la totalidad de los estándares revisados durante la supervisión más reciente. El procedimiento contempla una evaluación de las condiciones de operación y de los servicios que se ofrecen a las mujeres privadas de la libertad. La decisión final dependerá de una comparecencia programada en Estados Unidos, donde se determinará si el centro obtiene el reconocimiento internacional.
La evaluación incluyó más de 100 criterios relacionados con el funcionamiento general de las instalaciones penitenciarias. Entre los aspectos revisados se encuentran la preparación del personal, el respeto a los derechos humanos y el seguimiento de los expedientes de las personas internas. Estos parámetros buscan verificar que los centros cumplan con disposiciones relacionadas con la administración y la atención penitenciaria. La acreditación representa un proceso de revisión que requiere demostrar el cumplimiento de los requisitos establecidos por la organización evaluadora. Aunque las inspecciones ya concluyeron, el penal todavía debe esperar la determinación definitiva para conocer si logra obtener la certificación.
Para realizar mejoras en el centro penitenciario se utilizaron recursos federales provenientes del subsidio conocido como socorro de ley, destinado a apoyar la manutención de personas privadas de la libertad por delitos del fuero federal que permanecen en centros estatales. Según la información oficial, en el penal de Tancanhuitz se destinaron más de 10 millones de pesos provenientes de este fondo. A estos recursos se sumó inversión del Gobierno del Estado para atender distintas necesidades del establecimiento. Los fondos fueron dirigidos a acciones relacionadas con la infraestructura, la operación y la atención de las mujeres internas. Estas intervenciones forman parte de los cambios que las autoridades señalan como parte del proceso de mejora del centro.
El procedimiento de acreditación se desarrolla después de que el sistema penitenciario potosino enfrentara observaciones en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, elaborado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. En esa evaluación, San Luis Potosí obtuvo una calificación general de 5.40 sobre 10, mientras que cuatro de los cinco centros penitenciarios revisados no alcanzaron una evaluación aprobatoria. El penal femenil de Tancanhuitz recibió una calificación de 5.04. Entre las deficiencias identificadas se mencionaron las condiciones de los espacios para la comunicación con el exterior, la cocina y los comedores, el área médica, la capacitación del personal y la normatividad interna. Estos resultados constituyen un antecedente relevante para valorar las condiciones del establecimiento.
Ante las observaciones del diagnóstico nacional, las autoridades estatales señalaron que la evaluación corresponde a 2025 y que, desde entonces, se han realizado trabajos para mejorar las condiciones del centro penitenciario. Las acciones reportadas incluyen inversiones destinadas a fortalecer la infraestructura y los procesos de operación, además de medidas orientadas a la atención de las internas. Sin embargo, los resultados de una evaluación anterior y el cumplimiento de los criterios de otra revisión corresponden a procedimientos distintos. Por ello, la acreditación internacional pendiente no sustituye la necesidad de considerar las observaciones previamente documentadas. La resolución final permitirá conocer el resultado del proceso ante la organización estadounidense.
El centro penitenciario femenil de Tancanhuitz permanece así a la espera de que se determine si cumple con las condiciones necesarias para obtener la acreditación internacional. La revisión abarca elementos administrativos, operativos y de atención a las personas privadas de la libertad, incluidos los relacionados con la profesionalización del personal y los derechos humanos. Aunque las autoridades reportaron el cumplimiento del 100 por ciento de los estándares examinados en la supervisión reciente, el reconocimiento todavía no ha sido confirmado. Será necesario conocer la resolución de la Asociación de Correccionales Americanas y los alcances de la certificación, en caso de concederse. Mientras tanto, las observaciones del diagnóstico nacional de 2025 permanecen como un antecedente para evaluar los avances reportados en el establecimiento.


