Las escuelas municipales de San Luis Potosí se incorporaron a la nueva disposición que regula el uso de teléfonos celulares dentro de los planteles educativos, con el propósito de reducir las distracciones y favorecer el aprovechamiento académico de los estudiantes. La medida comenzó a aplicarse el 3 de noviembre, luego de la entrada en vigor de una reforma a la legislación educativa estatal que limita el empleo personal y no pedagógico de estos dispositivos durante la jornada escolar. El Ayuntamiento capitalino buscará establecer acuerdos con las comunidades educativas para definir los mecanismos que permitan cumplir con esta disposición. El director de Educación Municipal, Joel Ramírez Díaz, explicó que la implementación requerirá coordinación entre docentes, supervisores, directivos y familias. La intención es que las nuevas reglas sean comprendidas por los alumnos y se conviertan en una práctica de responsabilidad dentro de las escuelas. Con ello, los planteles municipales se suman a los esfuerzos para modificar los hábitos de uso de dispositivos electrónicos durante las actividades escolares.
La aplicación de esta medida contempla los diferentes niveles educativos atendidos por el sistema municipal, desde preescolar hasta primaria, secundaria y preparatoria. Para establecer los criterios correspondientes, las autoridades educativas municipales buscarán mantener comunicación con las inspecciones escolares y los responsables de cada nivel. También se promoverá la participación de madres y padres de familia, quienes tendrán un papel importante en la orientación de niñas, niños y adolescentes sobre el uso responsable de la tecnología. De acuerdo con Ramírez Díaz, antes de recurrir a medidas disciplinarias se pretende generar conciencia entre los estudiantes y construir acuerdos que faciliten el cumplimiento de las disposiciones. Cada comunidad escolar tendrá que definir cómo organizará la aplicación de las reglas, considerando sus propias condiciones y necesidades. De esta manera, se busca que la regulación no dependa únicamente de medidas restrictivas, sino también de la participación de quienes forman parte de la vida escolar.
La reforma estatal establece límites al uso personal de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos durante la jornada escolar en educación básica, tanto en instituciones públicas como particulares. La disposición contempla principalmente a estudiantes de primaria y secundaria, quienes deberán evitar utilizar sus equipos para actividades ajenas al aprendizaje durante su permanencia en los planteles. Entre los propósitos de esta regulación se encuentran reducir las interrupciones en las clases, mejorar la concentración y fortalecer la convivencia entre compañeros. A nivel nacional, la Secretaría de Educación Pública también impulsa lineamientos para regular el uso de dispositivos digitales, con criterios diferenciados según el nivel educativo. En el caso de preparatorias, las instituciones deberán establecer acuerdos propios con sus comunidades escolares. Por ello, las autoridades municipales trabajan en la definición de mecanismos que permitan adaptar las disposiciones a las características de cada centro educativo.
Sin embargo, la regulación no representa una prohibición absoluta del uso de teléfonos celulares, ya que contempla situaciones específicas en las que estos dispositivos pueden resultar necesarios. Una de las excepciones corresponde a las actividades pedagógicas, cuando el personal docente autorice su utilización como herramienta de apoyo para determinadas tareas o ejercicios académicos. También se consideran circunstancias de emergencia y necesidades relacionadas con la salud de los estudiantes. El director de Educación Municipal señaló que los teléfonos pueden tener una función importante para el aprendizaje, además de servir como herramientas para documentar posibles situaciones de violencia dentro o fuera de los planteles. Por esta razón, consideró necesario encontrar un equilibrio entre limitar las distracciones y conservar los beneficios que la tecnología puede ofrecer en determinados contextos. Los acuerdos escolares deberán tomar en cuenta estas excepciones para evitar que la aplicación de la norma impida atender situaciones que requieran el uso de los dispositivos.
Otro de los aspectos que deberán atender las autoridades educativas es la forma en que se garantizará el cumplimiento de las nuevas disposiciones sin generar conflictos entre estudiantes, docentes y familias. Aunque existe la posibilidad de establecer medidas disciplinarias, la postura planteada por Educación Municipal consiste inicialmente en privilegiar el diálogo, la orientación y la construcción de responsabilidades compartidas. Para ello, se considera fundamental que los alumnos conozcan los motivos de la regulación y comprendan cómo el uso constante de los teléfonos puede interferir en sus actividades académicas. La participación de los padres de familia será especialmente importante para reforzar estos hábitos fuera del horario escolar y acompañar a los menores en el manejo de la tecnología. Asimismo, los docentes tendrán la responsabilidad de establecer cuándo resulta pertinente utilizar los dispositivos con fines educativos. La coordinación entre estos sectores será determinante para que las reglas puedan aplicarse de manera organizada en los distintos planteles municipales.
Con la incorporación de las escuelas municipales, San Luis Potosí avanza en la aplicación de nuevas disposiciones orientadas a regular la presencia de dispositivos electrónicos dentro de los espacios educativos. La medida forma parte de una estrategia más amplia que busca recuperar la atención de los estudiantes, fortalecer la convivencia presencial y promover un aprovechamiento más adecuado de las actividades escolares. El reto para las autoridades será conseguir que las restricciones se cumplan sin dejar de reconocer que la tecnología también puede representar una herramienta útil cuando existe una finalidad educativa. En este proceso, la participación de maestros, directivos y familias permitirá establecer criterios claros y adecuados para cada comunidad escolar. La aplicación de las reglas también abrirá la oportunidad de impulsar una mayor cultura de responsabilidad digital entre niñas, niños y adolescentes. Así, el objetivo será que los teléfonos celulares dejen de representar una fuente constante de distracción y puedan utilizarse de manera responsable cuando las circunstancias escolares realmente lo requieran.


