Con el objetivo fundamental de consolidar un modelo de atención integral que garantice una vejez digna, plena y participativa, se presentó ante el Congreso del Estado una iniciativa con proyecto de decreto orientada a modificar y adecuar la legislación en materia de protección a los derechos de las personas adultas mayores, incorporando formalmente los principios de cuidado y autocuidado como ejes rectores de las políticas públicas estatales.
El proyecto normativo sustenta su urgencia e importancia en el paulatino envejecimiento poblacional y la necesidad de transitar de un enfoque puramente asistencialista hacia un paradigma de derechos que reconozca la autonomía, la capacidad de decisión y la dignidad intrínseca de este sector de la población. La propuesta argumenta que la cultura del autocuidado promueve hábitos saludables, la prevención de enfermedades crónico-degenerativas y la preservación de las capacidades cognitivas y físicas de las personas adultas mayores, retrasando situaciones de dependencia severa.
Dentro de las adiciones y modificaciones normativas planteadas en el texto legislativo, destaca la obligación de las instituciones de salud, asistencia social y desarrollo comunitario de diseñar programas formativos y talleres participativos orientados a dotar a las personas adultas mayores de conocimientos, habilidades y herramientas prácticas para el manejo de su propio bienestar físico, emocional y mental. De igual manera, la reforma establece criterios de apoyo y capacitación para las personas cuidadoras primarias y familiares, reconociendo la alta carga física y psicoemocional que conlleva el trabajo de cuidados no remunerado.
Asimismo, la propuesta busca fortalecer las redes comunitarias e intergeneracionales de apoyo, promoviendo espacios públicos seguros y accesibles para la recreación, la actividad física adaptada y la integración social. Se contempla que las dependencias gubernamentales promuevan campanas permanentes de concientización para erradicar estereotipos de edadismo o discriminación por edad, sensibilizando a las familias y a la sociedad sobre la importancia del respeto a la voluntad y autodeterminación de las personas adultas mayores.
El expediente relativo a esta iniciativa con proyecto de decreto fue turnado por la Mesa Directiva a las comisiones dictaminadoras correspondientes para su oportuno estudio, ponderación técnica y elaboración del dictamen que, en su momento procesal, será sometido a la consideración y votación del Pleno del Congreso del Estado.


