Durante el primer semestre de 2026, los motociclistas acumularon 2 mil 330 infracciones de tránsito en la capital de San Luis Potosí, una cifra que pone de relieve los desafíos que enfrenta la ciudad en materia de movilidad y seguridad vial. Entre las principales faltas se encuentran circular por vías de acceso controlado, transitar sin placas y no utilizar casco de protección. A estas conductas se suman otras relacionadas con el uso de espacios peatonales y la circulación en vialidades restringidas. Mientras las autoridades mantienen la aplicación de sanciones, también se ha señalado la falta de estudios municipales específicos que permitan identificar de manera integral los factores de riesgo asociados con el uso de motocicletas.
De acuerdo con los registros correspondientes al periodo, se contabilizaron 875 infracciones por circular en vías de acceso controlado y 759 por falta de placas de circulación. Asimismo, se registraron 618 sanciones relacionadas con el incumplimiento del uso de casco por parte del conductor o su acompañante. Otras 54 infracciones correspondieron a la circulación en vías de flujo continuo, mientras que 24 se aplicaron por transitar sobre banquetas o espacios exclusivos para peatones. Estas cifras muestran que las faltas abarcan tanto requisitos administrativos como conductas que pueden comprometer la seguridad de quienes utilizan las calles, incluidas las personas que se desplazan a pie.
La problemática también se refleja en los accidentes que involucran a este sector. Durante el primer semestre de 2026 se reportaron 15 fallecimientos de motociclistas en la capital potosina, de acuerdo con información difundida a partir de registros municipales. La cifra adquiere relevancia al considerar que entre 2021 y junio de 2026 se contabilizaron 64 muertes de personas que viajaban en motocicleta. Los datos muestran la importancia de atender los riesgos asociados con este medio de transporte, especialmente ante las consecuencias que pueden tener las colisiones, las caídas y los impactos contra objetos fijos. La prevención requiere considerar tanto el comportamiento de los conductores como las condiciones de las vialidades.
A pesar de las sanciones registradas, las autoridades municipales han reconocido la falta de estudios institucionales específicos sobre los factores de riesgo vial que afectan a los motociclistas. También se han identificado carencias en materia de manuales y programas de capacitación orientados a la conducción segura. Esta situación dificulta contar con un diagnóstico integral que permita diseñar acciones preventivas ajustadas a las necesidades de quienes utilizan estos vehículos. Entre los aspectos que requieren atención se encuentran la formación de los conductores, el conocimiento del reglamento de tránsito, el uso adecuado del equipo de protección y la identificación de las condiciones de infraestructura que pueden contribuir a los siniestros viales.
El crecimiento del uso de motocicletas como alternativa de transporte representa otro elemento importante para comprender el panorama de la movilidad en San Luis Potosí. Su costo de adquisición y la posibilidad de utilizarlas para trasladarse al trabajo o realizar actividades de reparto han favorecido su presencia en las calles. Sin embargo, el acceso a estos vehículos no siempre está acompañado de preparación suficiente para conducirlos de manera segura. A esto se agregan riesgos relacionados con baches, grava, superficies resbaladizas y otros elementos que pueden afectar la estabilidad de las unidades. Por ello, especialistas en movilidad han planteado la necesidad de combinar la educación vial con mejoras en la infraestructura y una regulación que contribuya a reducir los accidentes.
Ante este escenario, el fortalecimiento de las estrategias de prevención constituye uno de los principales retos para las autoridades de la capital potosina. La aplicación de sanciones puede contribuir al cumplimiento de las normas, pero también resulta importante impulsar la capacitación, verificar las condiciones de circulación y mejorar los mecanismos de evaluación de quienes conducen motocicletas. El uso correcto del casco, la portación de placas, el respeto a los límites de velocidad y la atención a las restricciones viales son medidas fundamentales para reducir riesgos. Contar con estudios específicos permitiría identificar las zonas y conductas que requieren mayor atención, así como orientar futuras acciones para proteger a motociclistas, peatones y demás usuarios de la vía pública.


