San Luis Potosí mantiene alrededor de 80 casos activos de gusano barrenador en el ganado, una situación que continúa bajo vigilancia de las autoridades agropecuarias para evitar que la plaga se extienda a nuevas zonas. Aunque la presencia del parásito sigue representando un desafío para los productores, las medidas de prevención y atención han contribuido a mantener un mayor control de los casos detectados. El titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos, Jorge Luis Díaz Salinas, informó que se mantienen acciones coordinadas para atender a los animales afectados. La estrategia contempla reforzar la vigilancia en las unidades de producción y promover que los ganaderos actúen oportunamente ante cualquier señal de infestación. La atención de esta problemática resulta importante para proteger la salud animal y reducir las pérdidas económicas en el sector pecuario.
Una de las principales recomendaciones para los productores consiste en mantener limpias y debidamente atendidas las heridas que puedan presentar los animales, debido a que estas pueden convertirse en puntos de infestación para la mosca que transmite el gusano barrenador. La revisión frecuente del ganado permite identificar lesiones y posibles larvas antes de que el problema avance. Las autoridades han insistido en que la detección temprana facilita la aplicación de tratamientos y disminuye los riesgos para los ejemplares afectados. Por ello, se busca fortalecer las prácticas de cuidado dentro de los ranchos y unidades ganaderas. Estas medidas preventivas también requieren la participación constante de los propietarios y del personal encargado del manejo de los animales. La vigilancia cotidiana es una herramienta fundamental para contener la propagación del parásito.
Como parte de los trabajos preventivos, en la región Media se desarrollan actividades de capacitación dirigidas al personal que participa en la revisión y atención del ganado. El objetivo es mejorar la identificación oportuna del gusano barrenador y facilitar una respuesta rápida cuando se detecten posibles casos. La formación de los trabajadores del sector permite reconocer las características de las lesiones y distinguir las señales que requieren atención especializada. Además, la difusión de información entre productores contribuye a que exista una mayor comprensión sobre las formas de prevenir la infestación. Las autoridades consideran que la colaboración entre las instituciones y el sector pecuario es necesaria para mantener la vigilancia en las zonas afectadas. La capacitación forma parte de las acciones destinadas a reducir el impacto de esta plaga en el estado.
Para reforzar las medidas de control, San Luis Potosí recibió 17 millones de pesos adicionales de recursos federales destinados a fortalecer las acciones contra el gusano barrenador. De acuerdo con lo informado por el titular de la Sedarh, los recursos fueron gestionados para ampliar la capacidad de respuesta ante la presencia del parásito. Este respaldo económico busca contribuir a las labores de prevención, vigilancia y atención sanitaria que se desarrollan en el territorio potosino. La coordinación entre los gobiernos federal y estatal resulta importante para atender las necesidades de los productores y dar seguimiento a los casos identificados. La disponibilidad de recursos también representa un apoyo para sostener las acciones que requieren continuidad en las regiones con presencia de la plaga. El propósito es evitar nuevas infestaciones y proteger el patrimonio de las familias dedicadas a la ganadería.
Otra de las estrategias implementadas consiste en la liberación de moscas estériles, una medida que busca disminuir la reproducción de la especie responsable de transmitir el gusano barrenador. Esta acción se desarrolla mediante la colaboración de los gobiernos de México y Estados Unidos, como parte de los esfuerzos para contener la expansión del insecto. En San Luis Potosí, las liberaciones comenzaron en zonas como Ciudad del Maíz y la región Huasteca, donde se mantienen actividades de vigilancia sanitaria. La técnica utiliza ejemplares estériles para reducir las posibilidades de reproducción de la población silvestre y contribuir al control de la plaga. Aunque la estrategia forma parte de una respuesta más amplia, las autoridades también mantienen la atención directa del ganado afectado y las medidas preventivas en las unidades de producción. La combinación de acciones busca limitar la dispersión del parásito.
La permanencia de alrededor de 80 casos activos mantiene la atención sobre la importancia de actuar con rapidez ante cualquier sospecha de gusano barrenador. Las autoridades agropecuarias han señalado que el control depende tanto de las medidas institucionales como de la participación de los productores, quienes deben revisar periódicamente a sus animales y solicitar apoyo especializado cuando identifiquen heridas sospechosas. La capacitación, el tratamiento oportuno y la liberación de moscas estériles forman parte de las acciones que se mantienen en marcha en distintas regiones del estado. Asimismo, el seguimiento sanitario permite identificar las zonas que requieren mayor atención y orientar los esfuerzos disponibles. Para el sector ganadero, la prevención es fundamental para reducir afectaciones y mantener la actividad productiva. Los trabajos de vigilancia continuarán mientras persista la presencia de casos activos en San Luis Potosí.


