Autoridades municipales y productores agrícolas mantienen acciones de vigilancia y prevención ante la presencia de langosta en los límites de San Luis Potosí y Querétaro, con el propósito de evitar que la plaga continúe avanzando hacia nuevas zonas de cultivo. Los trabajos se concentran en la región Media potosina, donde durante las últimas semanas se han registrado afectaciones a la actividad agrícola y a la vegetación silvestre. La situación ha generado preocupación entre los productores, debido a los daños que estos insectos pueden ocasionar cuando se desplazan en grandes grupos. Por ello, las autoridades buscan detectar oportunamente cualquier nuevo brote y facilitar la intervención de las brigadas especializadas. Aunque los avistamientos más recientes en la zona limítrofe son reducidos, se mantiene una estrategia preventiva para proteger las superficies agrícolas. El objetivo es contener la plaga antes de que pueda generar mayores pérdidas económicas en las comunidades rurales.
De acuerdo con los reportes disponibles, este año se ha registrado una presencia atípica de langosta en distintos municipios de San Luis Potosí, particularmente en Santa Catarina y Lagunillas. En estas localidades, los insectos han ocasionado daños en cultivos agrícolas, árboles frutales y especies de flora nativa. La magnitud de su llegada ha obligado a reforzar las labores de vigilancia y control, debido a la capacidad de esta plaga para desplazarse y alimentarse de una amplia variedad de vegetación. Los productores han tenido que mantenerse atentos a la evolución del problema para evitar que sus parcelas resulten afectadas. La situación también ha puesto de manifiesto la importancia de fortalecer la coordinación entre las autoridades y el sector agrícola. Las acciones emprendidas buscan reducir el impacto sobre la producción y evitar que la presencia del insecto se extienda a otras comunidades de la región.
Uno de los puntos donde actualmente se mantiene vigilancia es la localidad de Cerritos de la Cruz, ubicada cerca del límite con el municipio de Arroyo Seco, Querétaro. En esta zona se han identificado algunos ejemplares de langosta, aunque los reportes indican que su presencia es mínima y se encuentra bajo observación. Las autoridades mantienen el seguimiento para determinar si existe riesgo de que los insectos se desplacen hacia áreas agrícolas cercanas. A pesar de que la situación no representa, por ahora, una emergencia generalizada en ese punto, se considera necesario conservar las medidas preventivas. La detección temprana permite organizar recorridos, verificar los reportes y aplicar los procedimientos de control correspondientes cuando sea necesario. Con estas acciones se busca impedir que un foco localizado se convierta en un problema de mayores dimensiones para los productores de ambos estados.
En Ciudad Fernández y comunidades cercanas también se ha solicitado la colaboración de agricultores y habitantes para reportar cualquier avistamiento de langostas o la formación de grupos numerosos de estos insectos. La participación ciudadana es considerada importante para identificar nuevos focos y facilitar la llegada del personal técnico a las zonas afectadas. Los avisos pueden realizarse ante las oficinas de Desarrollo Rural de los ayuntamientos, las delegaciones de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (SEDARH) o el Comité Estatal de Sanidad Vegetal. Estas instancias se encargan de canalizar los reportes, verificar la presencia de la plaga y coordinar las medidas de atención pertinentes. La rapidez con la que se informe sobre un posible brote puede contribuir a reducir los daños en los cultivos. Por ello, se insiste en la necesidad de mantener una comunicación constante entre las comunidades rurales y las dependencias responsables de la sanidad vegetal.
La preocupación de los productores se relaciona con la capacidad de la langosta para consumir grandes cantidades de vegetación y afectar diferentes tipos de cultivos. Entre las zonas que han requerido atención se encuentran regiones productoras de cítricos, maíz y otras especies agrícolas, cuyo rendimiento puede verse comprometido si la plaga no se controla oportunamente. Las autoridades estatales han reforzado las labores de vigilancia en municipios de la Huasteca y la región Media, con apoyo de personal especializado y coordinación con organismos encargados de la sanidad vegetal. Además, se han realizado recorridos y acciones de control para contener los grupos de insectos detectados en las áreas de mayor incidencia. La estrategia busca proteger las cosechas y evitar pérdidas que afecten la economía de las familias dedicadas al campo. La colaboración de los agricultores resulta fundamental para identificar los primeros indicios y permitir una respuesta más rápida.
Las autoridades mantendrán el monitoreo en los límites de San Luis Potosí y Querétaro, así como en las localidades donde ya se han documentado afectaciones por la presencia de langosta. Aunque los avistamientos en Cerritos de la Cruz son actualmente limitados, el seguimiento continuará para detectar cualquier cambio en el comportamiento de la plaga. Se recomienda a los productores revisar periódicamente sus parcelas y reportar de inmediato la aparición de nuevos ejemplares o grupos de insectos. La coordinación con las dependencias municipales y estatales permitirá evaluar cada reporte y determinar las medidas de control adecuadas. El propósito central es evitar que la plaga se extienda a más superficies productivas y proteger tanto los cultivos como la vegetación de la región. Con la vigilancia permanente y la participación de las comunidades, se busca contener el problema y reducir sus posibles consecuencias económicas y ambientales.


