La explosión de un puesto de venta de pirotecnia instalado en las inmediaciones del panteón municipal de Xilitla puso en evidencia las irregularidades con las que operaba este establecimiento, al confirmarse que no contaba con los permisos correspondientes ni cumplía con las medidas básicas de seguridad. El incidente ocurrió el pasado 2 de noviembre, alrededor de las cuatro de la tarde, cuando numerosas familias acudían al cementerio con motivo de las celebraciones del Día de Muertos. El estallido provocó momentos de alarma entre los visitantes y dejó cinco personas lesionadas, además de daños materiales en vehículos que se encontraban cerca del lugar. La emergencia movilizó a corporaciones municipales, personal de Protección Civil y cuerpos de auxilio.
La coordinadora estatal de Protección Civil, Nadia Ochoa Limón, confirmó que el establecimiento carecía de autorización municipal para comercializar productos pirotécnicos y tampoco disponía de las condiciones necesarias para prevenir o atender una emergencia. La funcionaria señaló que este tipo de negocios debe cumplir con disposiciones específicas antes de recibir autorización para operar, especialmente cuando se trata de materiales que representan riesgos por su capacidad de combustión y explosividad. También informó que los hechos ya se encuentran bajo investigación de la Fiscalía General del Estado, instancia que deberá determinar las circunstancias del incidente y establecer las posibles responsabilidades correspondientes.
Respecto a las personas afectadas, la titular de Protección Civil informó que cinco ciudadanos resultaron lesionados durante la explosión. De acuerdo con la actualización proporcionada el 3 de noviembre, cuatro de ellos ya habían sido dados de alta y se encontraban estables, mientras que una persona permanecía hospitalizada en una clínica de Ciudad Valles. Entre los afectados se encuentran menores de edad y adultos, quienes resultaron expuestos al estallido mientras se encontraban en las inmediaciones del cementerio. La atención inmediata permitió que las víctimas recibieran asistencia médica, mientras que las autoridades continuaron con las labores correspondientes para asegurar la zona y documentar los daños ocasionados.
Ante lo sucedido, la responsable de Protección Civil estatal hizo un llamado a los 59 ayuntamientos de San Luis Potosí para fortalecer los procedimientos de autorización, inspección y vigilancia de los establecimientos dedicados a la venta de pirotecnia. Explicó que los permisos deben otorgarse únicamente cuando los comerciantes acrediten el cumplimiento de las disposiciones aplicables y cuenten con las condiciones necesarias para desarrollar su actividad. Asimismo, advirtió que estos puestos no deben instalarse en lugares con grandes concentraciones de personas, debido a que una eventual explosión o incendio podría afectar a numerosos ciudadanos. La supervisión permanente fue señalada como una medida necesaria para detectar establecimientos que operen fuera de la normativa.
Entre las condiciones indispensables para la comercialización de estos productos se encuentra disponer de extintores de polvo químico seco y contar con personal que conozca su funcionamiento para responder ante una emergencia. Protección Civil también destacó que los responsables de los puestos deben mantener condiciones adecuadas de seguridad y evitar situaciones que puedan provocar accidentes. La dependencia pidió a la población colaborar con las autoridades mediante reportes oportunos cuando identifique establecimientos que vendan fuegos artificiales sin permisos o que representen algún peligro. Estas denuncias permitirían realizar inspecciones y, cuando corresponda, proceder al aseguramiento de la mercancía para evitar que continúe una actividad irregular.
La explosión registrada en Xilitla representa un llamado de atención sobre la importancia de reforzar los controles en la comercialización de productos pirotécnicos, particularmente durante las temporadas de mayor demanda, cuando aumenta la instalación de puestos temporales en espacios públicos. La investigación de la Fiscalía permitirá esclarecer las circunstancias del incidente, mientras que Protección Civil estatal colaborará con la información necesaria para integrar las actuaciones correspondientes. Las autoridades municipales y estatales deberán revisar los mecanismos de supervisión para evitar que establecimientos sin autorización funcionen en zonas concurridas. La seguridad de comerciantes, visitantes y familias debe considerarse una prioridad para prevenir nuevos accidentes y garantizar que las celebraciones tradicionales se desarrollen sin poner en peligro a la población.


