Investigadores de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) desarrollaron un estudio científico que demuestra una correlación directa entre los altos niveles de estrés académico y el aumento en el porcentaje de grasa corporal en estudiantes universitarios. La investigación aborda la salud integral de la comunidad estudiantil desde una perspectiva multidisciplinaria, evidenciando cómo la presión académica, las exigencias de evaluación y las dinámicas del entorno escolar impactan de forma fisiológica en el metabolismo y la composición corporal de los jóvenes.
De acuerdo con los hallazgos del equipo de especialistas, la exposición prolongada a situaciones de estrés desencadena respuestas hormonales específicas en el organismo, destacando la liberación constante de cortisol. Esta alteración endocrina no solo promueve una mayor acumulación de tejido adiposo —principalmente en la zona visceral—, sino que también suele ir acompañada de cambios drásticos en los hábitos alimenticios y de estilo de vida de los universitarios, quienes tienden a incrementar el consumo de alimentos ultraprocesados, reducir la actividad física regular y sufrir perturbaciones severas en sus patrones de sueño durante los periodos de mayor carga académica.
Frente a los resultados obtenidos en este diagnóstico, la máxima casa de estudios potosina enfatiza la necesidad de consolidar estrategias institucionales de acompañamiento que promuevan la salud mental, la educación nutricional y la activación física entre el alumnado. Los académicos universitarios señalaron que visibilizar esta problemática resulta indispensable para diseñar intervenciones preventivas integrales que ayuden a los estudiantes a gestionar el estrés de manera saludable, mitigando los riesgos asociados a enfermedades cardiometabólicas a largo plazo y favoreciendo un mejor rendimiento académico en el ámbito universitario.


