Portavoz

Contaminación de ladrilleras en Ciudad Fernández pone bajo vigilancia ambiental al municipio

Contaminación de ladrilleras en Ciudad Fernández pone bajo vigilancia ambiental al municipio

El municipio de Ciudad Fernández se encuentra bajo observación de las autoridades ambientales debido a los niveles de contaminación atmosférica generados por las ladrilleras instaladas en el ejido de El Refugio. El presidente municipal, Rodolfo Loredo Hernández, reconoció que la problemática ha generado preocupación por las emisiones contaminantes que afectan a las familias que habitan en las inmediaciones de los hornos. La situación fue abordada durante una reunión de trabajo en la capital potosina con representantes de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (SEGAM), donde se analizaron las condiciones en las que operan estos establecimientos y las alternativas para disminuir sus efectos ambientales. Las autoridades buscan encontrar soluciones que permitan atender el problema sin afectar la actividad económica de quienes dependen de la fabricación artesanal de ladrillos.

Uno de los principales problemas identificados es el tipo de materiales que utilizan algunos productores para alimentar los hornos durante el proceso de cocción del tabique. De acuerdo con el alcalde, la mayoría de las ladrilleras ubicadas dentro de la mancha urbana no utilizan exclusivamente leña, sino que recurren a la quema de llantas, residuos de hule y aceites quemados. Estos materiales generan emisiones altamente contaminantes que se dispersan en el ambiente y producen densas columnas de humo negro, especialmente durante las jornadas de producción. La utilización de estos combustibles representa una preocupación para las autoridades ambientales, debido a las sustancias tóxicas que pueden liberarse durante su combustión y a las afectaciones que pueden ocasionar en la calidad del aire de las zonas habitacionales cercanas.

La situación ha generado inquietud entre los habitantes del ejido de El Refugio, quienes se encuentran expuestos de manera constante al humo proveniente de los hornos ladrilleros. Según lo expuesto por el presidente municipal, los vecinos han reportado un incremento de enfermedades respiratorias y problemas en la piel que relacionan con la contaminación ambiental. La presencia de estas instalaciones dentro de áreas habitadas incrementa la preocupación por la exposición de sectores vulnerables, particularmente niñas, niños y adultos mayores. Ante este escenario, el municipio considera necesario revisar las condiciones de operación de los establecimientos y establecer medidas que permitan reducir las emisiones. La problemática también evidencia la necesidad de fortalecer la vigilancia ambiental para evitar que continúe la utilización de materiales que generan contaminación durante la elaboración de ladrillos.

Como una alternativa para atender el problema de fondo, el Gobierno Municipal plantea trasladar las ladrilleras hacia una zona ubicada fuera de la mancha urbana, particularmente hacia el área del llano, donde podrían operar con una menor cercanía a las viviendas. Sin embargo, el alcalde reconoció que concretar esta propuesta representa un desafío importante, debido a que muchos productores están acostumbrados a desarrollar su actividad en los patios de sus propios domicilios. La fabricación de ladrillos constituye una fuente de ingresos para numerosas familias, por lo que cualquier modificación en la forma de trabajo requiere considerar las condiciones económicas de quienes dependen de esta actividad. Por ello, las autoridades consideran indispensable establecer acuerdos con los productores antes de impulsar un cambio que implique trasladar sus instalaciones.

El presidente municipal también destacó que para concretar una posible reubicación será necesario contar con el respaldo técnico y económico de las instituciones gubernamentales. La intención es que los artesanos puedan adaptar sus procesos de producción y encontrar alternativas que permitan disminuir el impacto ambiental sin poner en riesgo su patrimonio ni sus fuentes de empleo. La coordinación con la SEGAM será importante para definir las medidas que deberán implementarse y establecer mecanismos de seguimiento a las condiciones de operación de los hornos. Asimismo, se busca mantener el diálogo con el gremio ladrillero para conocer sus necesidades y encontrar opciones que permitan avanzar hacia una producción menos contaminante. El reto consiste en equilibrar la protección de la salud pública con la continuidad de una actividad económica que forma parte de la vida de muchas familias de la región.

La problemática de las ladrilleras en Ciudad Fernández refleja la necesidad de impulsar soluciones ambientales que también consideren las condiciones sociales y económicas de las comunidades involucradas. Mientras las autoridades mantienen bajo observación la actividad en El Refugio, continúa el análisis de alternativas para reducir las emisiones y evitar que los hornos sigan utilizando combustibles altamente tóxicos. La posible reubicación de los establecimientos representa una de las opciones planteadas, aunque su aplicación dependerá de los acuerdos que puedan alcanzarse con los productores y del apoyo institucional disponible. El objetivo es mejorar la calidad del aire y reducir los riesgos para las familias que viven cerca de las ladrilleras, sin dejar desprotegidos a quienes obtienen su sustento de la fabricación de tabique. Las próximas acciones deberán traducirse en medidas concretas para atender una problemática que afecta tanto al medio ambiente como a la salud de la población.

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *