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Aumentan casos de VIH y sífilis congénita en San Luis Potosí; otras infecciones también repuntan

Aumentan casos de VIH y sífilis congénita en San Luis Potosí; otras infecciones también repuntan

San Luis Potosí registra un incremento en cuatro de las diez infecciones de transmisión sexual contempladas en los reportes epidemiológicos de 2026, situación que mantiene la atención sobre la prevención y el diagnóstico oportuno. Entre los padecimientos que presentaron aumentos destacan el VIH y la sífilis congénita, esta última con un crecimiento considerable en comparación con el año anterior. De acuerdo con los datos acumulados hasta la semana epidemiológica 39, también se reportaron incrementos en el linfogranuloma venéreo por clamidias y el chancro blando. Aunque otras enfermedades mostraron una disminución en sus registros, el comportamiento de estos cuatro padecimientos representa un desafío para los servicios sanitarios. Las cifras evidencian la importancia de mantener la vigilancia epidemiológica y reforzar las medidas de prevención entre la población. La detección temprana y el acceso a atención médica continúan siendo fundamentales para evitar complicaciones y reducir la transmisión.

Uno de los aumentos más significativos corresponde a la sífilis congénita, cuyos registros pasaron de cuatro casos durante 2025 a 35 en el mismo periodo de 2026. Del total reportado, 25 casos correspondieron a niños y diez a niñas. Esta infección puede transmitirse durante el embarazo y ocasionar consecuencias graves para la salud del bebé cuando no se detecta y trata oportunamente. Por ello, el incremento subraya la importancia de fortalecer los controles prenatales y garantizar que las personas embarazadas tengan acceso a pruebas diagnósticas. La identificación oportuna permite iniciar el tratamiento indicado por los profesionales de la salud y disminuir el riesgo de complicaciones. Asimismo, el seguimiento médico durante la gestación constituye una herramienta esencial para prevenir nuevos casos y proteger la salud maternoinfantil.

El VIH también presentó un aumento en la entidad, al pasar de 315 casos registrados en 2025 a 327 durante 2026. Dentro de las cifras reportadas se contabilizaron 155 pacientes en el estadio uno, 60 en el estadio dos, 85 en el estadio tres y 27 en el estadio cuatro. Estos datos reflejan la importancia de facilitar el acceso a pruebas para identificar la infección y vincular oportunamente a las personas diagnosticadas con los servicios de atención. El diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento antirretroviral y mantener un seguimiento médico adecuado. Además, la información preventiva contribuye a reducir los riesgos de transmisión y combatir la desinformación que todavía rodea a este padecimiento. Las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia de los casos para conocer su comportamiento y orientar las acciones de prevención.

Otros dos padecimientos también registraron incrementos, aunque con variaciones menores. El linfogranuloma venéreo por clamidias pasó de tres casos en 2025 a cuatro durante 2026, mientras que el chancro blando aumentó de diez a once registros en el mismo periodo. Estas infecciones requieren valoración médica para establecer un diagnóstico preciso y proporcionar el tratamiento correspondiente. Aunque las cifras son inferiores a las reportadas para el VIH y la sífilis congénita, su presencia forma parte del panorama epidemiológico estatal. La vigilancia de estos padecimientos permite identificar cambios en su comportamiento y orientar las medidas de prevención. Por ello, se recomienda acudir a los servicios de salud ante una posible exposición o la aparición de síntomas, sin recurrir a la automedicación ni retrasar la atención profesional.

En contraste, seis de las diez enfermedades monitoreadas mostraron una disminución en sus registros. La vulvovaginitis pasó de 11 mil 539 casos en 2025 a 9 mil 240 en 2026, mientras que la candidiasis urogenital bajó de dos mil 357 a dos mil 094. El herpes genital descendió de 127 a 80 casos, y la sífilis adquirida disminuyó de 478 a 446. También se reportaron reducciones en la tricomoniasis urogenital, que pasó de 324 a 247 registros, y en la infección gonocócica del tracto genitourinario, cuyos casos bajaron de 53 a 30. Estas variaciones muestran que el comportamiento de las infecciones no es uniforme. Por ello, las cifras deben analizarse de manera individual para identificar las necesidades de prevención y atención de cada padecimiento.

Ante este panorama, los Servicios de Salud de San Luis Potosí destacan la importancia de reforzar la educación sexual, promover el uso correcto del preservativo y facilitar el acceso a pruebas diagnósticas. La prevención debe acompañarse de información confiable y atención médica oportuna, especialmente en casos de posible exposición al VIH u otras infecciones. En el caso de la sífilis congénita, los controles prenatales y las pruebas durante el embarazo son fundamentales para detectar y tratar la infección. También es importante que las personas con diagnóstico confirmado sigan las indicaciones médicas y eviten suspender los tratamientos por cuenta propia. Los datos de 2026 muestran incrementos específicos que requieren atención continua, pese a las reducciones registradas en otras enfermedades. Mantener la vigilancia epidemiológica y fortalecer los servicios de salud será esencial para responder a estos cambios en San Luis Potosí.

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