San Luis Potosí reportó una reducción del 87 por ciento en los casos de dengue durante 2026, sin registrar defunciones por esta enfermedad en el periodo informado. Los resultados fueron presentados durante la comparecencia de la Secretaría de Salud ante el Congreso del Estado, donde se expusieron las principales acciones de prevención y vigilancia epidemiológica. Las cifras reflejan los avances reportados en el combate al padecimiento transmitido por el mosquito Aedes aegypti, cuya propagación representa un riesgo para la salud pública, especialmente durante las temporadas de lluvias. Las autoridades destacaron la importancia de mantener las medidas preventivas para evitar un repunte de contagios.
La disminución de los casos se relaciona con las acciones de control y prevención desarrolladas en coordinación con los municipios y la participación de la ciudadanía. Entre las principales medidas se encuentran las jornadas de eliminación de criaderos, la limpieza de patios y espacios públicos, así como la orientación sobre los riesgos asociados con la acumulación de agua. Estas labores buscan reducir los sitios donde el mosquito puede reproducirse y limitar su presencia en zonas habitadas. La participación de las familias resulta fundamental, ya que recipientes, cubetas, llantas y otros objetos que almacenan agua pueden convertirse en focos de proliferación del insecto transmisor.
El dengue puede manifestarse con síntomas como fiebre, dolor de cabeza, molestias musculares y articulares, náuseas y malestar general. En algunos casos, la enfermedad puede evolucionar hacia formas graves que requieren atención médica inmediata. Entre las señales de alarma se encuentran el dolor abdominal intenso, los vómitos persistentes, el sangrado y la debilidad marcada, por lo que es importante acudir a una unidad de salud si aparecen estos síntomas. También se recomienda evitar la automedicación, particularmente con medicamentos que puedan aumentar el riesgo de sangrado. La detección oportuna y el seguimiento médico son importantes para reducir las complicaciones relacionadas con la enfermedad.
Para mantener la tendencia a la baja, las medidas preventivas deben continuar incluso cuando disminuye el número de contagios. Las autoridades sanitarias recomiendan lavar, tapar, voltear o desechar recipientes que puedan acumular agua, además de mantener limpios los patios y terrenos. El uso de repelente, la instalación de mosquiteros y la colocación de mallas en puertas y ventanas también ayudan a reducir el contacto con los mosquitos. Estas acciones adquieren especial importancia durante los periodos de lluvia, cuando pueden formarse nuevos criaderos en viviendas y espacios abiertos. La prevención constante permite disminuir las condiciones que favorecen la transmisión del virus.
Durante la comparecencia también se presentaron resultados de otras áreas del sistema estatal de salud, entre ellos los relacionados con vacunación, atención de emergencias y trasplantes. Sin embargo, uno de los indicadores destacados fue la reducción de los contagios de dengue y la ausencia de defunciones reportadas por esta causa durante el periodo señalado. La vigilancia epidemiológica permite identificar cambios en el comportamiento de la enfermedad y orientar las acciones de control hacia las zonas que lo requieran. Mantener el seguimiento de los casos y reforzar las campañas preventivas resulta importante para evitar que la transmisión vuelva a incrementarse.
Aunque las cifras reportadas representan un avance en el control del dengue en San Luis Potosí, las autoridades sanitarias mantienen el llamado a no bajar la guardia frente a la enfermedad. La eliminación de criaderos, la protección personal contra las picaduras y la atención médica oportuna continúan siendo medidas fundamentales para reducir riesgos. La colaboración entre instituciones y habitantes será determinante para sostener los resultados y prevenir nuevos contagios. Asimismo, la identificación temprana de síntomas y la atención de las señales de alarma pueden contribuir a evitar complicaciones graves. El objetivo es mantener bajo control la transmisión del dengue y proteger la salud de la población potosina.


