El próximo Mundial 2026 tendrá un impacto directo en el consumo de alimentos en México, con un crecimiento estimado de hasta 9% en las ventas de botanas, según proyecciones de la industria.
El aumento se atribuye a la alta demanda durante los partidos, donde los consumidores suelen reunirse en casa o en espacios públicos para seguir los encuentros. Las empresas del sector prevén que este repunte se concentre en productos como papas fritas, palomitas, cacahuates y otros snacks, que forman parte del consumo habitual en eventos deportivos.
La expectativa de crecimiento refleja la importancia de los grandes torneos como motor de la economía en segmentos específicos, y coloca a las botanas como uno de los productos más beneficiados por la fiebre mundialista.


