La Secretaría de Salud emitió una recomendación para establecer periodos de descanso obligatorio en las jornadas de los médicos residentes, con el fin de garantizar su bienestar físico y mental, así como la calidad en la atención a los pacientes.
La propuesta surge tras diversos reportes sobre agotamiento y sobrecarga laboral en hospitales de enseñanza, donde los residentes cumplen turnos prolongados que superan las 36 horas continuas. La medida busca homologar prácticas internacionales que reconocen la importancia del descanso en la formación médica y en la seguridad clínica.
De acuerdo con la dependencia, los lineamientos contemplan limitar las guardias a un máximo de 24 horas, seguidas de un periodo de recuperación, además de reforzar la supervisión académica y la distribución equitativa de cargas de trabajo. Se pretende que los hospitales adapten sus esquemas operativos para cumplir con estas disposiciones sin afectar la cobertura de servicios.
La iniciativa ha generado debate en el sector: mientras asociaciones médicas y especialistas en salud laboral respaldan la medida, algunos directivos hospitalarios advierten que será necesario incrementar la plantilla de apoyo para cubrir las necesidades de atención.
El planteamiento se enmarca en una estrategia más amplia de modernización del sistema de residencias médicas en México, que busca mejorar las condiciones de formación y garantizar un equilibrio entre aprendizaje, servicio y bienestar personal.


