La institución de beneficencia Cáritas enfrenta dificultades económicas que podrían obligarla a cancelar algunos de sus programas de asistencia social, debido a la falta de recursos suficientes para mantener sus actividades. Su director, Marco Antonio Luna Aguilar, informó que actualmente la organización necesita alrededor de un millón de pesos mensuales para cubrir sus gastos de operación, sin embargo, los ingresos que consigue mediante donativos apenas alcanzan entre 500 mil y 600 mil pesos. Esta diferencia representa un déficit aproximado de 400 mil pesos cada mes, situación que ha complicado la continuidad de los servicios que ofrece a personas en condiciones de vulnerabilidad.
El responsable de la institución explicó que la falta de recursos económicos ha provocado que se considere la posibilidad de suspender alguno de los programas de apoyo, aunque hasta el momento no se ha determinado cuál podría dejar de funcionar. Entre los servicios que mantiene Cáritas se encuentran los comedores comunitarios, donde diariamente se proporcionan alrededor de 100 alimentos, además de un dispensario médico y la Casa del Migrante. Estas actividades representan una importante red de asistencia para personas que enfrentan dificultades económicas, carecen de un lugar donde permanecer o necesitan atención básica para cubrir sus necesidades más inmediatas.
Luna Aguilar señaló que, aunque existe una importante participación ciudadana mediante donaciones de ropa y alimentos, el principal problema se encuentra en la falta de aportaciones económicas. Explicó que mantener los diferentes programas requiere cubrir gastos permanentes, particularmente los relacionados con la nómina del personal que realiza las labores de atención y operación. La ayuda en especie permite resolver algunas necesidades de los beneficiarios, pero no resulta suficiente para cubrir los compromisos financieros de la organización. Por esta razón, la institución necesita fortalecer sus ingresos monetarios para evitar que las limitaciones presupuestales afecten todavía más la prestación de sus servicios.
La situación financiera también representa un desafío para los programas destinados a atender a personas migrantes, quienes llegan a San Luis Potosí en busca de un espacio seguro, alimentación y apoyo para continuar sus recorridos. La Casa del Migrante forma parte de los servicios que requieren recursos constantes para mantener sus instalaciones y proporcionar atención a quienes atraviesan condiciones difíciles durante su desplazamiento. Además, Cáritas mantiene acciones de asistencia para personas de escasos recursos que necesitan consultas médicas, medicamentos y otros apoyos básicos. La posible reducción de estos servicios tendría consecuencias para sectores de la población que dependen de la ayuda de organizaciones sociales para atender necesidades esenciales.
Ante este panorama, la Asociación de Ejecutivos de la Gestión del Talento Humano A.C. (ADERIAC) anunció que Cáritas será beneficiaria de un evento organizado con motivo del aniversario de la agrupación, programado para el próximo 19 de noviembre. La actividad contempla una cena, un concierto a cargo de Pop Royal Tenors y una rifa de arte, con la finalidad de reunir recursos para respaldar la labor asistencial de la institución. Esta iniciativa representa una oportunidad para sumar la participación del sector empresarial y de la sociedad potosina a los esfuerzos necesarios para mantener los programas de apoyo. La colaboración de diferentes sectores resulta importante ante las dificultades económicas que enfrenta actualmente la organización.
Cáritas mantiene el llamado a fortalecer la solidaridad y la participación ciudadana para evitar que la falta de recursos obligue a reducir sus actividades. La institución requiere aportaciones económicas que permitan cubrir sus gastos de operación, mantener al personal y garantizar la continuidad de los servicios dirigidos a personas que necesitan asistencia. Aunque todavía no existe una decisión sobre la cancelación de algún programa, el déficit mensual representa una presión financiera que dificulta mantener la atención en las condiciones habituales. Por ello, el respaldo de empresas, organizaciones y ciudadanos será fundamental para contribuir a la permanencia de los comedores comunitarios, el dispensario médico y los servicios de apoyo a la población migrante.


