El Ayuntamiento de San Luis Potosí puso en vigor una serie de modificaciones al Reglamento de Tránsito municipal, con el propósito de actualizar las normas de circulación y fortalecer la seguridad vial en la capital. Los cambios fueron aprobados por el Cabildo el 25 de septiembre y publicados en el Periódico Oficial del Estado el 21 de octubre de 2026. La reforma incorpora nuevas disposiciones para motociclistas, establece mecanismos de vigilancia electrónica y contempla medidas para reducir la velocidad en determinadas zonas de la ciudad. Con estas modificaciones, las autoridades buscan mejorar la convivencia entre los distintos usuarios de las calles y establecer reglas que permitan prevenir accidentes y proteger a quienes transitan diariamente por la vía pública.
Uno de los cambios relevantes consiste en la incorporación de dispositivos electrónicos para vigilar el cumplimiento de las normas de tránsito. La reforma contempla el uso de radares, cámaras y otras herramientas tecnológicas que podrán utilizarse para registrar infracciones y apoyar las labores de control vial. Con estos mecanismos, la supervisión no dependerá exclusivamente de la presencia física de un agente en el lugar donde se cometa una falta. La medida busca fortalecer la vigilancia y generar mayor cumplimiento de las disposiciones, especialmente en materia de velocidad. La aplicación de estos instrumentos deberá realizarse conforme a las facultades y procedimientos establecidos en el reglamento, mientras los conductores tendrán que mantenerse atentos a las reglas vigentes.
Los motociclistas también deberán atender nuevas disposiciones relacionadas con el equipo de protección y la manera de circular por las vialidades de la capital. Entre los requisitos contemplados se encuentran el uso de casco certificado, guantes, lentes de protección y chaleco reflejante. Asimismo, se establecen restricciones para circular entre carriles cuando los vehículos se encuentran en movimiento, mientras que las caravanas o rodadas deberán contar con la autorización correspondiente. La reforma también prohíbe la instalación posterior de luces estroboscópicas que puedan generar confusión con los dispositivos utilizados por vehículos de emergencia. Estas medidas buscan ordenar la circulación de motocicletas y reducir situaciones de riesgo para conductores, pasajeros y demás usuarios de las calles.
Otro de los puntos centrales es la creación de las denominadas Zonas de Tránsito Calmado o Zonas 30, donde la velocidad máxima permitida será de 30 kilómetros por hora. Estas áreas están destinadas a espacios habitacionales, barrios, colonias, delegaciones y sectores del Centro Histórico donde se busca dar prioridad a peatones y ciclistas. La reducción de velocidad pretende favorecer desplazamientos más seguros y disminuir la gravedad de posibles accidentes. La reforma también establece disposiciones relacionadas con el retiro mediante grúa de vehículos estacionados en lugares prohibidos, con los cobros correspondientes por arrastre y resguardo cuando la unidad haya sido retirada. De esta manera, se busca mejorar el orden en las calles y evitar que los automóviles obstruyan espacios destinados al tránsito peatonal o a servicios de emergencia.
En materia de manifestaciones y concentraciones en la vía pública, el reglamento establece que deberá notificarse a la autoridad con al menos 24 horas de anticipación, a fin de que puedan organizarse los operativos y las rutas alternas necesarias. Esta disposición forma parte de los ajustes orientados a la organización de la circulación cuando se realizan actividades que pueden afectar el tránsito vehicular. La aplicación de las nuevas reglas requerirá que la población conozca los cambios y comprenda cuáles son sus obligaciones al utilizar las vialidades. Por ello, la difusión de información sobre el reglamento será importante para evitar confusiones y facilitar la adaptación de conductores, motociclistas, ciclistas y peatones a las disposiciones actualizadas.
La entrada en vigor de estas modificaciones representa un cambio importante en la regulación de la movilidad de San Luis Potosí. Durante los próximos meses, las autoridades municipales deberán reforzar la difusión de las nuevas disposiciones y orientar a la población sobre su aplicación, de acuerdo con el periodo de adaptación anunciado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Para los ciudadanos, conocer las reglas será fundamental para evitar infracciones y contribuir a una circulación más ordenada. El cumplimiento de los límites de velocidad, el uso del equipo de protección y el respeto a los espacios peatonales son acciones que pueden ayudar a reducir riesgos en las calles. La efectividad de la reforma dependerá tanto de la actuación de las autoridades como de la responsabilidad de quienes utilizan diariamente las vialidades de la capital potosina.


