Una explosión registrada la tarde del lunes 2 de noviembre en un puesto de venta de pirotecnia ubicado a las afueras del panteón municipal de Xilitla provocó momentos de alarma entre habitantes y visitantes que acudían al cementerio durante las celebraciones del Día de Muertos. El incidente ocurrió aproximadamente a las 16:10 horas, cuando una fuerte detonación generó un incendio que se extendió hacia vehículos estacionados en las inmediaciones. De acuerdo con los primeros reportes de la Coordinación Estatal de Protección Civil, cuatro personas resultaron lesionadas y tuvieron que recibir atención médica. La emergencia movilizó a paramédicos, bomberos, personal de rescate y autoridades municipales, quienes acudieron para controlar las llamas y auxiliar a los afectados. El estruendo también generó preocupación entre las familias que se encontraban en la zona, por lo que fue necesario implementar medidas para proteger a la población.
Entre las personas afectadas se reportó a una víctima que presentó lesiones de gravedad y tuvo que ser trasladada de urgencia al Hospital Básico de San Antonio para recibir atención especializada. Las otras personas lesionadas también fueron atendidas por los servicios de emergencia, mientras se realizaban las maniobras para controlar la situación. El fuego alcanzó una camioneta y una cuatrimoto que se encontraban cerca del establecimiento, ocasionando daños materiales. Los cuerpos de auxilio trabajaron para sofocar las llamas y evitar que el incendio se extendiera hacia otras áreas del cementerio o alcanzara a más personas. Posteriormente, las autoridades informaron que el siniestro había sido controlado en su totalidad. La atención médica de los afectados y la evaluación de los daños materiales quedaron entre las principales prioridades después de la explosión.
La Coordinación Estatal de Protección Civil informó que el puesto donde se comercializaban los productos pirotécnicos no contaba con el permiso correspondiente para realizar esta actividad. Esta situación abrió la necesidad de revisar las condiciones en las que operaba el establecimiento y determinar cómo pudo instalarse en las inmediaciones de un espacio que recibía visitantes durante una celebración concurrida. La dependencia estatal desplegó personal para colaborar con las autoridades municipales y participar en las labores de evaluación del lugar. Asimismo, se activaron los protocolos de atención para responder a la emergencia y garantizar que las personas afectadas recibieran asistencia. La falta de autorización para la venta de pirotecnia será uno de los aspectos considerados durante las investigaciones, debido a que este tipo de productos requiere medidas específicas de seguridad y supervisión.
Tras el incidente, el Ayuntamiento de Xilitla determinó interrumpir la circulación vehicular hacia el panteón municipal para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia y evitar que más personas ingresaran al área afectada. También se solicitó a los automovilistas utilizar rutas alternas mientras continuaban las labores de atención y revisión. La zona fue resguardada para permitir que los cuerpos de auxilio realizaran sus actividades sin interferencias y para reducir posibles riesgos entre los visitantes. La explosión ocurrió durante una jornada en la que numerosas familias acudían al cementerio para visitar las tumbas de sus seres queridos, por lo que la emergencia alteró las actividades previstas en el lugar. Las autoridades municipales también realizaron acciones de coordinación para mantener informada a la población y atender las consecuencias del acontecimiento.
Como consecuencia de lo ocurrido, el Gobierno municipal anunció la suspensión del Festival de Globos de Cantoya que estaba programado para el 2 de noviembre, al considerar que la prioridad debía ser la seguridad de las familias y la atención de las personas lesionadas. La decisión se tomó mientras continuaban las labores de emergencia y se evaluaban las condiciones en las inmediaciones del panteón. El Ayuntamiento manifestó su solidaridad con los afectados y sus familiares, además de reconocer la participación de vecinos, voluntarios y corporaciones que colaboraron durante la contingencia. Por otra parte, las autoridades solicitaron a la ciudadanía evitar compartir versiones no confirmadas sobre el estado de salud de las víctimas y mantenerse atenta a los comunicados oficiales. La suspensión del evento modificó las actividades previstas para esa jornada, en medio de una celebración que tradicionalmente reúne a habitantes y visitantes en la región Huasteca.
La Fiscalía General del Estado participará en las investigaciones para determinar las circunstancias que originaron la explosión y establecer las posibles responsabilidades por la operación del puesto sin autorización. Protección Civil estatal también mantiene el seguimiento del caso y la evaluación de las afectaciones ocasionadas por el incendio. Aunque las primeras autoridades reportaron cuatro personas lesionadas, posteriormente circularon actualizaciones municipales con una cifra diferente, por lo que será necesario atender los informes oficiales para precisar el saldo definitivo. El acontecimiento vuelve a poner atención sobre los riesgos relacionados con la comercialización irregular de productos pirotécnicos, especialmente en espacios concurridos y durante celebraciones populares. Las autoridades deberán esclarecer cómo ocurrió el incidente y revisar las condiciones de seguridad en las que se encontraba el establecimiento. Mientras tanto, la atención de las personas afectadas y el deslinde de responsabilidades permanecen como los principales pendientes derivados de esta emergencia.


