La Secretaría de Salud de San Luis Potosí aclaró que la operación y administración del Hospital del Niño y la Mujer corresponden al organismo federal IMSS-Bienestar, como parte del proceso de transferencia de los servicios médicos estatales. La titular de la dependencia, Leticia Mariana Gómez Ordaz, explicó que la responsabilidad sobre el funcionamiento de las unidades hospitalarias transferidas recae en la institución federal, mientras que el Gobierno del Estado conserva participación en determinados aspectos financieros y laborales. La precisión se dio en medio de cuestionamientos sobre la situación de los servicios médicos y las responsabilidades institucionales relacionadas con la atención hospitalaria. El tema ha generado interés debido a la importancia de este centro médico para la población que requiere atención especializada.
La funcionaria señaló que, aunque la administración cotidiana del hospital está a cargo de IMSS-Bienestar, los Servicios de Salud estatales todavía intervienen en algunos procedimientos vinculados con el personal. Entre ellos se encuentra la dispersión de la nómina activa de trabajadores que permanecieron bajo determinados esquemas durante la transición institucional. Esta participación, explicó, se realiza mediante la aportación solidaria estatal y los convenios correspondientes. La distribución de responsabilidades forma parte de los ajustes administrativos derivados de la transferencia de unidades médicas a la Federación, un proceso que modificó la estructura de operación y financiamiento de los servicios destinados a personas sin seguridad social.
La incorporación del Hospital del Niño y la Mujer al esquema federal implica que IMSS-Bienestar tiene a su cargo la organización de los servicios médicos, la administración hospitalaria y la atención de las necesidades operativas de la unidad. Bajo este modelo, la institución federal también participa en la gestión de insumos y recursos destinados al funcionamiento de los hospitales transferidos. Por su parte, el Gobierno estatal mantiene actividades relacionadas con programas de prevención y promoción de la salud, además de brindar acompañamiento en determinadas gestiones. Esta división busca establecer con claridad qué organismo debe atender las necesidades cotidianas de las unidades y cuáles son las funciones que permanecen bajo responsabilidad de las autoridades locales.
La aclaración sobre la administración del hospital también se produjo en un contexto de cuestionamientos relacionados con fallecimientos de menores y otras problemáticas en los servicios de salud. Durante su intervención, Gómez Ordaz no presentó detalles específicos sobre esos casos, por lo que no se dieron a conocer nuevas conclusiones respecto de las circunstancias de los fallecimientos señalados. La revisión de situaciones de esta naturaleza corresponde a las instancias competentes, que deben determinar los hechos con base en los expedientes y la información disponible. En este contexto, la identificación de las responsabilidades administrativas y médicas resulta importante para garantizar que cualquier investigación se realice con apego a los procedimientos correspondientes.
El esquema de transferencia también involucra a otras unidades médicas de San Luis Potosí, cuya operación pasó al organismo federal desde 2024. De acuerdo con información presentada por las autoridades estatales, durante ese proceso se transfirieron trabajadores y recursos destinados a la prestación de servicios médicos, mientras que otros empleados permanecieron vinculados a actividades de prevención y promoción de la salud. La transición ha requerido ajustes en la administración de personal, el financiamiento y la distribución de insumos. Por ello, la coordinación entre las instituciones continúa siendo relevante para atender las necesidades de los hospitales y mantener la continuidad de los servicios para la población usuaria.
Ante este panorama, la Secretaría de Salud reiteró que la administración del Hospital del Niño y la Mujer corresponde a IMSS-Bienestar, sin que ello elimine por completo la participación financiera y administrativa que todavía mantiene el Gobierno estatal en determinados rubros. La precisión busca distinguir entre la responsabilidad operativa del organismo federal y las funciones de acompañamiento que conserva la entidad. Para los usuarios, el funcionamiento adecuado del hospital depende de que las instituciones involucradas atiendan oportunamente las necesidades de personal, medicamentos, equipo y atención médica. La evolución de este modelo seguirá siendo un asunto relevante para evaluar la coordinación institucional y las condiciones en que se prestan los servicios de salud en San Luis Potosí.


