Creyó que había conquistado el corazón de Jennifer Aniston, pero en realidad fue víctima de una estafa alimentada por inteligencia artificial.
Los intentos de fraude con deepfakes crecieron un 704% a nivel mundial entre 2022 y 2023, refiere Sumsub.
En América Latina, el aumento fue del 380%, con México, Brasil y Colombia entre los más afectados.
Un estudio de McAfee reveló que 1 de cada 4 adultos ha recibido contenido falso creado por IA que fingía ser una figura pública o conocido.
La víctima de nombre Paul Davis jamás imaginó que recibir un mensaje de una celebridad lo llevaría a caer en una trampa orquestada por la inteligencia artificial. El hombre, de 43 años y residente de Southampton, Inglaterra, fue engañado mediante un elaborado fraude emocional que utilizó la imagen de Jennifer Aniston para manipularlo y robarle dinero.
De acuerdo con la información de The Sun, todo comenzó con mensajes y videos personalizados en los que, supuestamente, la actriz le declaraba su amor y le pedía ayuda económica para cubrir sus suscripciones digitales. “Me decía que me amaba, que necesitaba 200 libras para sus servicios de Apple. Parecía real”, confesó Paul. Engañado por la apariencia convincente de imágenes creadas con tecnología deepfake, el hombre envió tarjetas de regalo de Apple por el monto solicitado.
Fue así que, en un momento de vulnerabilidad emocional, y mientras lidiaba con depresión y desempleo, Paul cayó en la trampa.
El caso de Paul es parte de una creciente ola de estafas que utilizan inteligencia artificial para imitar con precisión voces y rostros de famosos. Estas herramientas tecnológicas, una vez pensadas como entretenimiento o innovación, están siendo utilizadas por ciberdelincuentes para manipular emociones y robar dinero.
Este tipo de engaños, impulsados por la facilidad con la que la IA puede replicar rostros y voces, alerta sobre la necesidad urgente de educación digital, regulaciones y herramientas para detectar contenido manipulado. Hoy fue Paul, pero mañana podría ser cualquiera, pues la IA es cada vez más realista y más fácil de engañar, incluso mediante la voz exacta de cualquier persona.
Cada vez vemos que hay mayor proliferación de herramientas de inteligencia artificial generativa, lo que ha dado lugar a un nuevo tipo de amenaza digital: los deepfakes.
Según un informe de Sumsub, los intentos de fraude de este tipo aumentaron un 704% a nivel global entre 2022 y 2023. En América Latina, el crecimiento fue de 380%, con México, Colombia y Brasil entre los países más afectados. Otro estudio de McAfee, reveló que uno de cada cuatro adultos ha recibido contenido falso creado por IA que pretendía ser de una figura pública o un conocido.
Estas estafas no solo se limitan al robo de identidad o al fraude económico; también explotan la dimensión emocional. Usurpando la imagen de celebridades, los criminales se ganan la confianza de sus víctimas, muchas veces vulnerables o solitarias, y las inducen a compartir información privada o transferir dinero. En casos más sofisticados, los deepfakes también se utilizan para chantaje, manipulación política o desinformación.
En países como Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea ya se están planteando marcos regulatorios más estrictos para frenar el uso malicioso de la IA generativa.


